A LA BUENA DE DIOS

Aunque duela decirlo, la agricultura de nuestra región va derecho a la ruina si seguimos en esta senda de competencia insana e injusta. Los productores estamos a la deriva en un mercado en el que nos enfrentamos a las todopoderosas tesorerías internacionales, que en la práctica han sepultado nuestras posibilidades de competir en igualdad de condiciones.

En Chile hace falta una política agrícola nacional que se haga cargo de la agricultura sustituidora de importaciones. Estas últimas —fuertemente subsidiadas— barren con nuestros productos y, con la total indiferencia de los gobiernos de turno, nos obligan a conformarnos con una miseria por el trabajo de todo un año.

Como región tenemos buenas condiciones de competitividad, pero no en un mercado distorsionado y con un dumping gigantesco que el gobierno no ha querido neutralizar. En La Araucanía producimos en promedio sobre 5 mil kilos de trigo y avena por hectárea, y en ganadería tenemos novillos gordos a los 16 meses. La producción en lecherías intensivas puede llegar a los 9 mil litros al año, promedio superior al de grandes potencias lácteas como Nueva Zelanda.

Pero al contrario, cada día hay más pérdidas porque los gobiernos sencillamente le abren las puertas a productos extranjeros que entran blindados a nuestros mercados. La harina de Argentina y la carne de Brasil son un vivo ejemplo de esto. Más encima, también nos han "cortado" las manos con los cultivos transgénicos, una tremenda oportunidad para obtener mayores rendimientos con ahorro de agua y menor uso de agroquímicos.

No tenemos una agricultura subsidiaria, tampoco una ley de transgénicos decente ni una política fuerte antidumping. Si hoy le sumamos el bajo precio del dólar y la lepra del terrorismo, es claro que vamos cuesta abajo en la rodada.

Como el gobierno saliente ya no hizo nada en favor de nuestro agro, estamos más que expectantes ante las medidas que anunciará el nuevo ministro. Es urgente enfrentar las distorsiones del mercado y liderar una política agrícola que saque a los productores del foso en el que estamos.

No nos queda más que fortalecer el gremio, apretar los dientes y echarle para adelante. No será la primera vez.

Marcelo Zirotti Kehr

Presidente Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco, A.G.