DE QUÉ LADO DE LA VEREDA ESTAMOS


La Cámara Baja aprobó solicitar al Ministro de Justicia y Derechos Humanos que se permita a Celestino Córdova poder renovar su Rewe, abandonando el recinto penitenciario donde hoy cumple condena.
Esto —que ha querido pasar lo más desapercibido posible— no sería nada grave si Celestino Córdova no fuera uno de los condenados por un Tribunal de la República como autor del delito de incendio con resultado de muerte del matrimonio Luchsinger Mackay.
En dos palabras: un Poder del Estado le pide al Gobierno la libertad, aunque sea temporal, de un condenado por otro Poder del Estado como si se tratara de lo más trivial del mundo. Celestino Córdova seguramente se paseará libremente mostrando a todo el mundo que en Chile se puede quemar y asesinar personas y salir libre cuando uno quiera o, para decirlo bien, cuando las presiones políticas —huelgas de hambre, actuaciones del Instituto de Derechos Humanos y del lobby internacional— logran romper la sensatez y el buen juicio.
Debemos esta “gracia concedida” a los votos favorables de nuestros diputados René Saffirio, Andrea Parra y Ricardo Celis, y a la inentendible abstención del diputado Jorge Rathgeb.
Tendrán que explicar estos diputados, y ojalá luego, de qué lado de la vereda están o si les tembló la mano por alguna razón especial. Porque lo que a mí me queda claro es que aquí les dieron la espalda a sus votantes para congraciarse con personas que poco y nada saben de lo que verdaderamente ocurre en el sur de Chile.
Y lo que es más grave todavía, esta petición de libertad se produce apenas un mes después de que otro Tribunal, luego de un largo trabajo probatorio, lograra condenar a otras tres personas por este mismo hecho terrorista.
Esta solicitud es un permiso impresentable y además una pésima señal para el mundo de cómo actúan algunos parlamentarios en Chile y de cómo están los derechos humanos en nuestro país.
La política le hace nuevamente una zancadilla a la justicia, mostrando quiénes en verdad son los representantes con los que la región puede contar para resolver sus problemas urgentes —entre ellos el terrorismo— y quiénes en La Araucanía dicen una cosa y después en Valparaíso hacen otra.

Marcelo Zirotti Kehr
Presidente Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco A.G.