UN NUEVO PARADIGMA

En el reciente Encuentro de Enela —llamado muy acertadamente “Enela, La Araucanía es Chile”— me preguntaban cuál creía yo que era el principal problema que teníamos en nuestra Región. Mi interlocutor seguramente esperaba que mi respuesta fuese o el terrorismo o la pobreza, o a lo mejor el de las inversiones que no aparecen por ningún lado.

Pero mi respuesta no fue esa. Sencillamente le dije: la confianza.

Usted podrá preguntarse si con confianza los productores de esta Región podrían mejorar su rentabilidad, o si viviríamos más seguros en una sociedad más confiable, o derechamente si la confianza nos podría dar mejor riego o hacernos competir en mejores condiciones. A todo eso respondo que sí.

Dígase lo que se diga, lo que estamos viviendo es una tremenda crisis de confianza. Desconfiamos de todo lo que vaya más allá de la punta de nuestra nariz. Usted es de gobierno, yo de oposición: desconfianza; usted es militar, yo civil: desconfianza; usted es mapuche, yo mestizo: desconfianza… En fin, nos han vendido la desconfianza como el paradigma verdadero, como la forma normal o natural con que hay que ver las cosas, y miren a dónde hemos llegado.

Los políticos tendrán que responder —con sus cantidades de leyes mal hechas o hechas a su medida— por qué nuestra Región, donde el Estado ha invertido prácticamente en todo y durante mucho tiempo, sigue siendo la más pobre y marginada del país. Acá el problema es otro: la desconfianza que han sembrado los políticos con su literal desaparición de La Araucanía después de las elecciones o de que se ha instalado el gobierno de turno.

Otra sería la historia si la clase política se hiciera cargo, en serio, de los problemas que de verdad tenemos. Para muestra un botón: los cientos de agricultores que hoy están imposibilitados de tomar en arriendo y producir tierras entregadas por la CONADI, viéndose obligados a abandonar esas mismas tierras justamente porque la ley no ha confiado en ellos.

No queda otra que cambiar de paradigma. Hay que volver a confiar, en nuestra Región, en su gente, en nuestra palabra, en nuestra labor como gremios. En nosotros mismos; ni qué hablar de nuestro futuro.

Confianza, la madre de todas las batallas.

 

Marcelo Zirotti Kehr

Presidente Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco A.G.