NO TOMO PALCO

Sería bastante fácil —a raíz de los últimos hechos— dejarse llevar por reacciones prematuras, por las tendencias de las redes sociales o por las críticas malintencionadas de quienes tienen "cuentas pendientes" con Carabineros.
O peor aún, guardar un incómodo pero decidor silencio y ver cómo a una de las instituciones más confiables del país —incluso bastante más que la prensa— se le crucifica sin esperar a que se aclaren las acusaciones y se llegue a la verdad.
Pero no, no tomaré palco. Y la razón es bastante simple.
Mientras las instituciones involucradas esclarecen sus procedimientos, y el propio gobierno intenta aprovechar esta coyuntura para "blanquear" su imagen antes de su término, repaso las veces en que he visto con mis propios ojos el sacrificio de Carabineros velando por nuestra seguridad.
Cientos de carabineros que prácticamente viven en los predios cumpliendo medidas de protección dictadas por Tribunales, la mayoría de las veces en condiciones precarias y expuestos a las inclemencias de la lluvia y el frío o a largas jornadas bajo el sol.
Ni qué hablar de los procedimientos en que han arriesgado sus vidas y han salido heridos —algunos de gravedad— fruto de emboscadas y fuego terrorista.
Lo peor es que mientras nos dejamos llevar por "voladores de luces" y nos apuramos a enjuiciar a nuestra policía, el terrorismo sigue operando a sus anchas, y ahora más que nunca, haciéndose un festín con la única institución que hasta ahora ha tenido la valentía de enfrentarlo.
Confiamos en Carabineros y en su profesionalismo, y no nos subiremos —como los oportunistas de costumbre— al carro del basureo y del desprestigio.
Como bien dice el dicho: de los malagradecidos está lleno el infierno.

Marcelo Zirotti K.

Presidente

Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco A.G.